Oráculo PDF Imprimir E-mail

 A partir del año 2008, los carthagineses ofrecemos dos guiones para un acto donde las mujeres carthaginesas son las protagonistas. La aparición de un segundo guión posibilitará el poder alternar su representación en diferentes años festeros.
El que se ha representado hasta ahora, cuyo título es “Oráculo de Tanit” esta basado en un texto de Rosa Juaneda (Lanceros Hoplitas Libios) y se desarrolla en el templo de la diosa Tanit donde la pitonisa traslada los augurios y las profecías de varios personajes, aunque centrándose en las preocupaciones de la princesa Himilce y su futuro al lado del gran general Anibal.
El segundo guión, cuyo título es el “Oráculo de Kart”, esta basado en un texto de Isabel Martínez Arrabal (Tropas de Baal Hammon). Se inicia con una aproximación a la figura histórica de “Himilke” y con Aníbal exponiendo su proyecto de guerra de futuro y las implicaciones que esta tienen para la pareja. Himilce expresa sus esperanzas de mujer, lo que su dimensión humana, sobre la figura política, quiere imponer. Lo que a ella le gustaría que fuera su futuro en común. Confiesa a Aníbal que ha tenido un sueño misterioso cuyo significado desea consultar al Oráculo.
La acción continua y nos lleva al interior de su templo principal, con una breve inmersión en el mundo religioso púnico. En medio, unos infiltrados en la ciudad, al servicio de los intereses romanos, trazan una conjura para eliminar a Himilce y romper así la alianza de los bárcidas con los pueblos iberos. Se reconduce todo el ceremonial de acuerdo con lo sucedido y conseguir restablecer la benevolencia de los dioses, para que la Summa Sacerdotisa interprete finalmente el sueño de Himilce. El final es un canto de todos en el que se proyectan sus esperanzas personales y el amor por su ciudad.
Día y Lugar de celebración: Se celebra la noche del martes de fiesta en el Auditorio del Parque Torres.

 

 

 

Himilce, la princesa íbera que llegó a Qart Hadast de la mano de Aníbal, tiene sueños perturbadores y premonitorios. Al igual que el resto del pueblo se acerca al Templo de Tanit para solicitar al oráculo una respuesta a sus sueños y a sus miedos de mujer, esposa y madre  púnica. Aníbal ha marchado hacia  Sagunto e Himilce teme por su  esposo.

En el templo las sacerdotisas hacen las invocaciones y realizan los ritos necesarios con  los cuatro elementos, tierra, fuego, agua y aire para que  el Sumo Sacerdote inicie la ceremonia.

Todo el pueblo acude a rogar a la diosa madre Tanit que les conceda sus deseos, escuche sus plegarias, y  que los dioses les otorguen sus bendiciones.

Himilce no acude como señora de la ciudad, acude como una mujer más a pedir a la diosa por Aníbal, por su ciudad y por el futuro común de todos los cartagineses. Ella es la señora de la ciudad, pero también es una mortal que necesita conocer su futuro, su destino.

La princesa lleva unas noches soñando con fuego y destrucción, pero también con luz y con esperanza. Necesita del consejo del Sumo Sacerdote y escuchar, en boca de la Pitonisa, qué le depara el destino.

Por cada miedo, por cada temor de Himilce, la Pitonisa le ofrecerá consuelo, esperanza y futuro. Un futuro para ella, para Aníbal y para toda la ciudad de Qart Hadast que, como  la reina Dido, supo resurgir de sus cenizas más fuerte y poderosa.

El Oráculo simboliza la esperanza de todo un pueblo por seguir siendo parte de la historia y de unos festeros que se ilusionan  y nos ilusionan el martes de fiestas haciéndonos  ser cómplices y a la vez partícipes en  “hechos que pudieron suceder en Qart Hadast hace más de 2200 años”.